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Equipo de Agrimaps · Infonet Consultores4 min de lectura

Fotos y notas en el campo para documentar una incidencia

Una tubería rota, un rodal de malas hierbas, unas marras o el primer foco de una plaga. En una finca pasan cosas a diario, y la mayoría se cuentan de palabra o con una foto enviada por mensajería que nadie encuentra a la semana siguiente. Si la incidencia no queda bien documentada, no se resuelve o se resuelve tarde. Esta guía explica cómo hacer fotos útiles, qué escribir en la nota y cómo organizar las incidencias para que cada una tenga dueño y fecha de cierre.

Qué tiene que tener una incidencia bien documentada

Cualquier persona que la lea, aunque no haya estado allí, debería poder responder a cinco preguntas:

  1. Qué ha pasado: tipo de incidencia y descripción breve.
  2. Dónde: finca, parcela y punto exacto.
  3. Cuándo se detectó.
  4. Quién la detectó y quién debe ocuparse.
  5. En qué estado está: pendiente o resuelta.

Si falta alguna de estas respuestas, la incidencia acaba dando vueltas: alguien va a buscarla y no la encuentra, o se arregla y nadie lo sabe.

Cómo hacer fotos que sirvan

Una foto mal hecha obliga a volver al campo. Unas pautas sencillas:

  • Haz tres fotos, no una: un plano general que sitúe el lugar (la fila, el árbol, el cabezal), un plano medio del problema y un detalle de cerca.
  • Pon una referencia de tamaño en las fotos de detalle: una moneda, un bolígrafo o la mano.
  • Cuida la luz: evita el contraluz y, en hojas o frutos, busca la sombra para que se vean bien los síntomas.
  • Enfoca bien antes de disparar. Con insectos pequeños, acerca el móvil poco a poco hasta que enfoque.
  • Muestra el envés si el problema está en la hoja: muchas plagas y síntomas se ven por debajo.
  • Repite la foto desde el mismo punto cuando vuelvas, para ver la evolución.

Qué escribir en la nota

La foto enseña, pero la nota explica. Escribe frases cortas y concretas, pensando en quien la va a leer:

Nota pobreNota útil
«Fuga de agua»«Gotero arrancado en la fila 12, árbol 30 aprox. Charco grande. Hay que cambiar el tramo»
«Bichos»«Colonias de pulgón en brotes tiernos, cara sur de 4 o 5 árboles. Algunas mariquitas»
«Hierba»«Rodal de malas hierbas altas junto al camino, unos 20 metros. Antes de la recolección»
«Árbol mal»«Árbol seco en la fila 3. Posible marra para reponer»

Clasifica cada nota con un tipo fijo, siempre el mismo para el mismo problema: aviso de plagas, malas hierbas, mantenimiento, marras u otros, por ejemplo. Así luego puedes filtrar y ver, por ejemplo, todas las incidencias de mantenimiento pendientes.

Localizar la incidencia en el mapa

«Al fondo de la parcela» no es una ubicación. En fincas grandes, o cuando la incidencia la resuelve otra persona, la posición exacta ahorra mucho tiempo. Lo ideal es que la nota guarde las coordenadas del punto donde se ha hecho, para que quien vaya a resolverla pueda llegar con el navegador del móvil.

Además, ver todas las incidencias sobre el mapa de la finca revela patrones que en una lista no se ven: focos de plaga que se repiten en la misma zona, averías concentradas en un sector de riego o marras en una franja con problemas de suelo.

De la nota a la solución

Documentar no sirve de nada si la incidencia no se cierra. Un flujo sencillo:

  1. Quien la detecta crea la nota con foto, tipo y ubicación.
  2. El encargado la revisa y decide quién se ocupa.
  3. Quien la resuelve llega al punto, actúa y la marca como resuelta, idealmente con una foto del resultado.
  4. Periódicamente se repasan las pendientes para que ninguna se quede olvidada.

Si la incidencia es una plaga, la nota no sustituye al muestreo: es el aviso que pone en marcha un muestreo de la parcela con el método que corresponda.

Ejemplo de un día de campo

Por ejemplo, el encargado recorre una finca de cítricos a primera hora. En la parcela 2 ve un gotero arrancado y crea una nota de mantenimiento con tres fotos. En la parcela 5 ve brotes con pulgón y crea un aviso de plagas. Al volver, revisa la lista: asigna la avería al responsable de riego, que llega al punto con el navegador y la marca como resuelta esa misma jornada, y avisa al técnico para que muestree la parcela 5. A final de semana, la lista de pendientes solo tiene lo que de verdad sigue abierto.

Qué incidencias merece la pena registrar

No todo necesita una nota, pero cuesta poco hacerla y mucho reconstruir algo que no se apuntó. Merece la pena registrar:

  • Primeros síntomas de plagas o enfermedades, aunque parezcan aislados.
  • Averías de riego, fugas y goteros obstruidos.
  • Marras y árboles que conviene reponer.
  • Rodales de malas hierbas difíciles.
  • Daños por granizo, viento o heladas, con fotos el mismo día.
  • Problemas en caminos, vallas o accesos.

Los daños por fenómenos climáticos son un caso especial: las fotos fechadas y localizadas pueden ser útiles si luego tienes que justificar el daño ante terceros.

Errores frecuentes

  • Fotos sueltas en el móvil personal o en un grupo de mensajería.
  • Notas sin ubicación o con una ubicación vaga.
  • No marcar las incidencias resueltas, de modo que la lista pierde valor.
  • Usar tipos distintos para el mismo problema.

Notas geolocalizadas con Agrimaps

Las notas geolocalizadas de Agrimaps están pensadas para esto: informar de cualquier incidencia de forma visual y con el lugar exacto en el que ha ocurrido. Tienes notas independientes para cada una de tus fincas, puedes revisar las incidencias y marcarlas como resueltas, y la integración con Google Maps te da la ruta más cercana al punto de la incidencia.

Para usarlas hay que ser cliente del sistema Recodat de Infonet Consultores; de forma gratuita se pueden usar hasta 10 terminales y 100 notas geolocalizadas entre todos ellos. Si la incidencia es una plaga, el seguimiento continúa en el muestreo de plagas. Tienes más detalles en las preguntas frecuentes.

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