
En la mayoría de las visitas de campo se apunta la plaga y se olvida lo demás. Sin embargo, la presencia de depredadores y parasitoides puede ser la diferencia entre tener que tratar o poder esperar. Si no lo registras, esa información se pierde y la decisión se toma solo con la mitad del cuadro. Esta guía explica qué fauna auxiliar buscar, cómo anotarla de forma útil y cómo encaja en la gestión integrada de plagas.
Por qué registrar la fauna auxiliar
El anexo I del Real Decreto 1311/2012 incluye entre los principios de la gestión integrada de plagas la protección y el fomento de los organismos beneficiosos. Para protegerlos, primero hay que saber que están. Registrarlos en las visitas sirve para:
- Ajustar la decisión: una población de plaga cerca del umbral con muchos enemigos naturales activos puede no requerir intervención inmediata.
- Elegir mejor: si decides intervenir, tu asesor puede tener en cuenta la fauna presente para escoger la medida menos dañina para ella.
- Medir el efecto de las sueltas: si haces sueltas de organismos de control biológico, el registro te dice si se están instalando.
- Demostrar la gestión integrada: en una auditoría, los registros de fauna auxiliar muestran que la decisión tuvo en cuenta algo más que la plaga.
- Comparar campañas y ver si las cubiertas vegetales o los cambios de manejo favorecen a los enemigos naturales.
Qué grupos buscar
No hace falta ser entomólogo para hacer un registro útil. Basta con reconocer los grupos más frecuentes en tu cultivo. En frutales y cítricos, por ejemplo, suelen aparecer:
| Grupo | Cómo se reconoce | Dónde mirar |
|---|---|---|
| Ácaros depredadores (fitoseidos) | Ácaros pequeños, rápidos, de cuerpo brillante | Envés de las hojas, junto a colonias de ácaros plaga |
| Coccinélidos | Mariquitas adultas y sus larvas, a veces cubiertas de cera | Brotes con pulgón o colonias de cochinillas |
| Crisopas | Huevos sobre un pedicelo fino y larvas alargadas | Brotes y hojas jóvenes |
| Sírfidos | Larvas sin patas entre los pulgones; adultos parecidos a avispas | Colonias de pulgón |
| Parasitoides | Pulgones o cochinillas momificados, a veces con orificio de salida | Colonias de la plaga |
| Arañas y chinches depredadoras | Variables según la especie | Toda la copa y la cubierta vegetal |
Las guías de gestión integrada de plagas del Ministerio de Agricultura describen, cultivo a cultivo, los enemigos naturales más relevantes de cada plaga. Tu asesor te puede indicar en qué grupos fijarte en tu finca.
Un método sencillo para anotarla
Lo importante es registrar la fauna auxiliar con el mismo método y en las mismas visitas que la plaga, para poder compararlas.
- Aprovecha el muestreo de la plaga: en los mismos órganos que revisas, anota si hay enemigos naturales.
- Usa presencia o ausencia por órgano: es más rápido y más repetible que contar individuos. Al final tienes un porcentaje de órganos con fauna auxiliar.
- Anota el grupo, no necesariamente la especie: fitoseidos, coccinélidos, crisopas, parasitoides.
- Señala los momificados: pulgones o cochinillas parasitados indican que los parasitoides están trabajando.
- Registra las sueltas: fecha, parcela, organismo y cantidad, para poder seguir su instalación.
- Guarda una foto cuando no tengas claro qué es, y consúltala con tu asesor.
Ejemplo de anotación
Por ejemplo, en una visita revisas 50 hojas de una parcela. En 12 hay ácaros plaga y en 9 de esas 12 también hay ácaros depredadores. Anotas: 24 % de hojas con plaga, 18 % de hojas con fitoseidos, la mayoría junto a la plaga. Con ese dato, tu asesor puede valorar si conviene esperar y volver a muestrear en unos días.
Cómo usar los datos al decidir
No existe una regla general que diga cuánta fauna auxiliar compensa cuánta plaga. Algunas guías de gestión integrada incluyen criterios que tienen en cuenta a los enemigos naturales para ciertas plagas, y las estaciones de avisos lo comentan en sus boletines. Para el resto, la valoración la hace tu asesor con la tendencia de las dos poblaciones.
Lo que sí puedes hacer tú es mirar la evolución: si la plaga sube y la fauna auxiliar sube detrás, el control natural puede estar en marcha; si la plaga sube y la fauna auxiliar no aparece, el riesgo es mayor.
Cómo favorecer la fauna auxiliar y dejarlo anotado
Registrar la fauna auxiliar es más útil si además haces cosas para que esté. Varias prácticas la favorecen, y conviene que queden en el registro de la explotación porque también forman parte de la gestión integrada:
- Cubiertas vegetales entre filas, que dan refugio y alimento a depredadores generalistas.
- Setos y márgenes con vegetación en los bordes de la finca.
- Tratamientos localizados en los focos, cuando el asesor lo considere posible, en lugar de tratar toda la parcela.
- Elegir el momento de las intervenciones teniendo en cuenta la actividad de los enemigos naturales.
Anota cuándo y dónde se mantienen las cubiertas o se siegan, y compáralo con la fauna que ves en las visitas.
Errores frecuentes
- Anotar la fauna auxiliar solo cuando llama la atención, y no en cada visita.
- Confundir larvas de coccinélidos o de crisopas con plagas.
- No apuntar las sueltas, de modo que luego no se puede evaluar su efecto.
- Tratar sin consultar el registro de fauna útil.
- Usar un método distinto en cada visita.
Las visitas de campo en Agrimaps
En Agrimaps, el muestreo y monitoreo de plagas te permite controlar el estado de las plagas de cada parcela, compararlo con un umbral mínimo y máximo y ver cómo le afectan los tratamientos, con el estado sanitario del cultivo siempre a mano. Los datos se meten en el campo con la app de Android y se analizan en la versión web.
Lo que veas en la visita y no quieras perder, como una zona con muchos enemigos naturales o el punto de una suelta, puedes dejarlo como nota geolocalizada en el lugar exacto, con su foto, para volver a ese punto con la ruta de Google Maps en la siguiente visita.


