
El cotonet de Sudáfrica, Delottococcus aberiae, es una cochinilla algodonosa que en cítricos hace algo que otras parecidas no hacen: deforma el fruto o reduce su tamaño hasta dejarlo sin salida comercial. El problema es que el daño se produce muy pronto, cuando el fruto es diminuto, y cuando se ve con claridad ya no tiene arreglo. Esta guía resume cómo reconocerlo, cuándo mirar y cómo organizar el seguimiento en tu finca, a partir de la información publicada por los servicios oficiales de sanidad vegetal.
Cómo reconocerlo
Según la ficha divulgativa del Servicio de Sanidad Vegetal de la Junta de Andalucía, las hembras adultas son ovaladas, de unos 2,5 a 5 mm de largo, cubiertas de una capa cerosa blanquecina y con 18 pares de filamentos laterales; el último par, el anal, es algo más largo. El macho es alado y pequeño, de color entre naranja claro y marrón rojizo.
En sus primeros estadios se puede confundir con otras cochinillas algodonosas habituales en cítricos, como Planococcus citri o Pseudococcus longispinus. Si encuentras cotonet en fruto joven y tienes dudas sobre la especie, no lo des por hecho: toma una muestra y consúltalo con tu asesor o con el servicio de sanidad vegetal.
Dónde buscarlo:
- En las hojas y en los frutos desde su formación.
- Bajo el cáliz del fruto recién cuajado.
- Entre frutos que se tocan.
- En tronco, ramas principales y base del tronco, adonde migran algunas hembras para hacer la puesta.
Síntomas y momento del daño
El daño se produce desde la flor hasta que el fruto alcanza unos 2 o 3 cm. A partir de ese tamaño, la plaga ya no provoca deformaciones, aunque siga presente. Los síntomas varían según la variedad, según la misma ficha:
| Grupo | Síntoma habitual |
|---|---|
| Clementinas | Reducción del tamaño del fruto |
| Navel | Deformaciones o abultamientos alrededor del pedúnculo |
| Todas | Melaza, negrilla y atracción de orugas que dañan la piel |
Todas las variedades de cítricos se consideran sensibles. El Plan de Acción del Ministerio de Agricultura advierte además de que las deformaciones no deben confundirse con las del ácaro de las maravillas.
Cuándo y cómo hacer el seguimiento
Las fuentes oficiales coinciden en dos momentos de prospección con objetivos distintos:
- Primavera, desde la caída de pétalos hasta que el fruto mide 3 o 4 cm: es el seguimiento que sirve para prevenir. Busca la plaga en frutos recién cuajados, bajo el cáliz y entre frutos en contacto, para conocer la densidad y la distribución antes de que haya daño.
- Verano: los síntomas son más evidentes y es más fácil delimitar las zonas afectadas. El daño ya está hecho, así que la información sirve para reducir poblaciones y planificar la campaña siguiente.
Para que el seguimiento sea útil:
- Revisa un número fijo de árboles y de frutos por parcela, repartidos por toda la superficie.
- Presta atención a los árboles cercanos a donde se guardan las cajas de recolección, que la ficha andaluza señala como principal vía de dispersión.
- Vigila otros hospedantes que convivan con los cítricos, como el olivo o especies ornamentales.
- Anota el estado fenológico del fruto en cada revisión, porque marca si todavía puede haber daño.
- Registra la presencia de enemigos naturales, como el parasitoide Anagyrus aberiae o el coccinélido Cryptolaemus montrouzieri.
La decisión de intervenir y el momento adecuado deben salir de tu asesor y de los boletines de avisos de tu comunidad. Esta guía no entra en productos ni en dosis.
Medidas para evitar que se extienda
La dispersión natural de la plaga es baja, pero se mueve con facilidad con la maquinaria, las cajas y el material vegetal. La ficha de la Junta de Andalucía recomienda, entre otras medidas:
- Usar cajas y envases de un solo uso o desinfestarlos adecuadamente.
- Organizar las labores y la recolección para no entrar en una parcela limpia después de una afectada.
- Desinfestar la maquinaria tras cada uso.
- Aplicar medidas de higiene a la ropa de los operarios.
- Mantener cubiertas vegetales, que favorecen a los depredadores generalistas.
- Comunicar a los servicios de sanidad vegetal de tu comunidad cualquier sospecha de presencia en zonas donde no esté citada.
Estas medidas solo funcionan si todo el equipo sabe qué parcelas están afectadas. Un mapa actualizado de los focos es la herramienta más sencilla para organizar el orden de entrada de cuadrillas y máquinas.
Errores frecuentes
- Esperar a ver frutos deformados para empezar a mirar. Para entonces ya no se puede evitar el daño de esa campaña.
- Confundirlo con otras cochinillas y aplicar el criterio equivocado.
- No anotar dónde están los focos, de modo que al año siguiente se empieza de cero.
- Mover cajas entre fincas sin control.
- No registrar la fauna auxiliar, que puede cambiar la decisión.
Un registro de una campaña a otra es lo que más ayuda con esta plaga. Por ejemplo, si sabes qué parcelas tuvieron fruta deformada el verano pasado y en qué zonas de cada una, la prospección de la primavera siguiente puede empezar justo por ahí, en el momento en que todavía se puede evitar el daño.
El seguimiento del cotonet en Agrimaps
Agrimaps tiene una evaluación específica para cítricos: la evaluación de lesiones de Clareta y Delottococcus, con la que valoras las lesiones que consideres más importantes. Se suma a la evaluación final de la fruta según las lesiones que han dejado las plagas y a la evaluación del cáliz según la variedad de tus parcelas.
Con el muestreo de plagas controlas el estado de la plaga en cada parcela frente a un umbral mínimo y máximo y ves cómo le afectan los tratamientos. Y cada foco que encuentres puede quedar como nota geolocalizada en su punto exacto, para que todo el equipo sepa qué zonas evitar o revisar y pueda llegar a ellas con la ruta de Google Maps.


