
Una trampa de feromonas solo es útil si alguien la revisa con regularidad y apunta lo que encuentra. Colgada y olvidada, o con lecturas anotadas en un papel que nadie vuelve a mirar, no aporta nada a la decisión de tratar. Esta guía repasa cómo organizar las trampas de la finca, qué datos registrar en cada revisión y cómo leer las capturas a lo largo de la campaña.
Para qué sirve una trampa de feromonas
Las feromonas sexuales atraen a los machos de una especie concreta. Por eso una trampa con feromona es una herramienta de seguimiento muy específica: te dice si esa plaga está volando en la finca, cuándo empieza el vuelo, cuándo llega al máximo y cuándo baja.
Lo que no te dice es cuántos individuos hay en la parcela ni cuánto daño van a hacer. Las capturas son un indicador de actividad, y su interpretación depende de la plaga. En muchas, el vuelo sirve para situar el momento en el que conviene empezar a muestrear frutos o brotes, o para ajustar la fecha de una intervención. Cómo se traduce el número de capturas en una decisión lo marcan las guías de gestión integrada de plagas de cada cultivo, las estaciones de avisos y tu asesor.
Antes de empezar: organizar las trampas
Un buen registro empieza antes de la primera lectura. Cada trampa necesita una identidad propia y estable durante toda la campaña.
- Dale un código a cada trampa: por ejemplo, la finca, la parcela y un número. Ese código va en la trampa y en el registro.
- Anota dónde está: parcela, fila y árbol, o mejor aún su posición en el mapa. Si cambias la trampa de sitio, la serie de datos deja de ser comparable.
- Apunta qué feromona lleva y para qué plaga, junto con la fecha de colocación.
- Fija la fecha de cambio del difusor y del fondo adhesivo según las indicaciones del fabricante. Un difusor agotado da capturas bajas que no reflejan la realidad.
- Decide la frecuencia de revisión y mantenla. Lo habitual es revisar con una periodicidad fija, más corta en los momentos de vuelo.
Qué anotar en cada revisión
Cada lectura debería dejar estos datos. Con ellos puedes reconstruir la campaña y justificar cualquier decisión.
| Dato | Por qué importa |
|---|---|
| Código de trampa | Permite seguir la serie de cada punto |
| Fecha de la revisión | Sin fecha no hay curva de vuelo |
| Días desde la revisión anterior | Para calcular capturas por día y comparar lecturas |
| Número de capturas de la especie objetivo | Es el dato principal |
| Si se ha vaciado o cambiado el fondo | Evita contar dos veces los mismos insectos |
| Cambio de difusor | Explica saltos en la serie |
| Quién ha hecho la lectura | Ayuda a detectar diferencias de criterio |
| Observaciones | Trampa caída, mojada, llena de polvo, otras especies |
Capturas por día, no capturas sueltas
Si un día revisas a los cinco días y otro a los nueve, comparar el número bruto de capturas engaña. Divide las capturas entre los días transcurridos desde la lectura anterior. Así obtienes un valor por trampa y día que sí puedes comparar entre semanas, entre parcelas y con los avisos oficiales, que suelen expresarse de esa forma.
Por ejemplo, 18 capturas en 6 días son 3 por día; 21 capturas en 7 días también son 3 por día. A simple vista parecía que habían subido, pero el ritmo es el mismo.
Cómo leer las capturas
Con las lecturas ordenadas por fecha, la curva de vuelo empieza a contar cosas:
- Primeras capturas: marcan el inicio del vuelo. Muchas estrategias de seguimiento toman ese momento como referencia para empezar a observar órganos sensibles.
- Subida y pico: indican el periodo de mayor actividad. En varias plagas, la decisión de intervenir se relaciona con este tramo, siempre según el criterio de la guía de referencia.
- Bajada: puede ser el final de una generación o un efecto del clima. Si vuelve a subir, puede empezar otra.
- Diferencias entre trampas: si una trampa captura mucho más que las demás, puede haber un foco en esa zona o un problema con la trampa.
Compara siempre tu curva con los boletines de la estación de avisos de tu comunidad. Si los avisos indican inicio de vuelo en la zona y tus trampas siguen a cero, revisa que estén bien colocadas y que el difusor no esté agotado.
Errores frecuentes con las trampas
- No vaciar la trampa tras contar, y volver a contar los mismos insectos en la siguiente lectura.
- Cambiar la trampa de sitio a mitad de campaña sin anotarlo.
- Confundir especies parecidas. Si dudas, guarda una muestra o haz una foto y consúltalo.
- Revisar sin una periodicidad fija y no anotar los días transcurridos.
- Dejar pasar la fecha de cambio del difusor.
- Guardar las lecturas en papeles sueltos que luego no se pasan a ningún sitio.
- Decidir solo con la trampa, sin muestrear los órganos afectados cuando la guía lo pide.
Las lecturas en Agrimaps
Agrimaps es un cuaderno de campo geolocalizado pensado para que lo que se ve en el campo no se quede en una libreta. Con el muestreo de plagas controlas el estado de cada plaga en cada parcela, lo comparas con un umbral mínimo y máximo y lo ves en una gráfica comparativa, junto a cómo le afectan los tratamientos que vas haciendo. Los datos se introducen desde la app de Android y se analizan en la versión web.
Si en una revisión aparece algo raro, como una trampa caída o un foco de daños junto a una de ellas, puedes dejarlo como nota geolocalizada en el punto exacto, para que otra persona llegue a ese punto con la ruta de Google Maps y lo marque como resuelto cuando esté arreglado.


