
La mancha marrón de los cítricos, causada por el hongo Alternaria alternata, puede defoliar árboles, tirar fruta joven y dejar la que queda sin valor comercial. Lo que la hace difícil de manejar es que depende mucho del clima: un periodo de lluvias o de humedad prolongada en el momento sensible basta para que las infecciones se disparen. Esta guía explica qué variedades vigilar, cuándo, qué buscar y cómo dejarlo registrado para decidir con datos.
Qué variedades vigilar
La alternaria no afecta por igual a todos los cítricos. Las más sensibles son las mandarinas híbridas, entre ellas Fortune, Nova, Clemenvilla, Murcott y el tangelo Minneola, según las fichas de los servicios de sanidad vegetal y las redes de alerta. Las clementinas y las naranjas suelen verse mucho menos afectadas.
Si tu finca tiene varias variedades, no hace falta vigilar todas con la misma intensidad. Identifica las parcelas con variedades sensibles y céntrate en ellas. Ten en cuenta también las parcelas con mucha vegetación, poca aireación o zonas bajas donde la humedad se mantiene más tiempo.
Cuándo aumenta el riesgo
El hongo necesita dos cosas a la vez: tejido joven y humedad.
- Tejido joven: las brotaciones y el fruto recién cuajado son los órganos más sensibles. A medida que la hoja y el fruto maduran, la sensibilidad baja.
- Humedad: lluvia, rocío o nieblas que mantienen mojada la superficie de la hoja durante horas, sobre todo con temperaturas suaves o templadas.
Por eso los periodos de vigilancia coinciden con las brotaciones de primavera, la de verano y la de otoño, y con las semanas posteriores al cuajado, especialmente si llegan acompañadas de lluvias. Las redes de alerta fitosanitaria publican avisos cuando las condiciones son favorables en cada zona: síguelos durante toda la campaña.
Qué buscar en la parcela
Los síntomas más característicos son:
- En hojas jóvenes: manchas necróticas de color marrón oscuro, a menudo rodeadas de un halo amarillo, que pueden extenderse por los nervios. Las hojas muy afectadas caen.
- En brotes: necrosis de los tallos tiernos y defoliación de la brotación.
- En fruto recién cuajado: pequeños puntos negros que pueden evolucionar y necrosar el fruto entero, que acaba cayendo.
- En fruto desarrollado: lesiones de tamaño variable, a veces con aspecto corchoso, que deprecian la fruta.
Hay otros problemas que se pueden confundir con estos síntomas, como daños por viento, fitotoxicidades o quemaduras. Si dudas, haz fotos, toma muestras y consulta con tu asesor o con el servicio de sanidad vegetal.
Cómo registrar el seguimiento
Un buen registro de alternaria cruza tres tipos de información: el estado del cultivo, el clima y lo que se observa en la parcela.
- Estado fenológico: anota cuándo empieza cada brotación y cuándo se produce el cuajado en cada parcela sensible.
- Clima: registra los episodios de lluvia y de humedad prolongada, o consulta los datos de la estación agroclimática más cercana.
- Observaciones: en cada visita, revisa un número fijo de brotes y frutos repartidos por la parcela y anota cuántos presentan síntomas. Usa siempre el mismo método para poder comparar.
- Localización: si los síntomas aparecen en una zona concreta, márcala en el mapa. Suelen coincidir con zonas más húmedas o con menos ventilación.
- Medidas tomadas: cualquier tratamiento o práctica cultural, con fecha, parcela y responsable.
- Comprobación: una revisión posterior para ver si las nuevas brotaciones salen limpias.
Ejemplo de ficha de visita
| Campo | Ejemplo |
|---|---|
| Parcela y variedad | Parcela 3, mandarina híbrida sensible |
| Estado fenológico | Brotación de primavera, fruto recién cuajado |
| Clima de los días previos | Lluvias y varias mañanas con rocío |
| Órganos revisados | Un número fijo de brotes y frutos por parcela |
| Órganos con síntomas | Número o porcentaje observado |
| Zona con más síntomas | Punto marcado en el mapa |
| Siguiente paso | Consulta al asesor y nueva visita |
Las decisiones sobre si intervenir y cómo hacerlo dependen de la variedad, del historial de la parcela y de las condiciones de cada año. Esta guía no entra en productos ni dosis: esa decisión corresponde a tu asesor, siguiendo los criterios de la guía de gestión integrada de plagas de cítricos del Ministerio de Agricultura y los avisos de tu zona.
Medidas culturales que conviene anotar
Algunas prácticas reducen el riesgo porque acortan el tiempo que la vegetación permanece mojada o eliminan inóculo. Si las haces, regístralas, porque forman parte de la gestión integrada:
- Podas que mejoren la aireación del interior del árbol.
- Manejo del riego para no mantener la copa mojada.
- Control del vigor y de la fertilización para evitar brotaciones excesivas.
- Retirada de material vegetal muy afectado, cuando el asesor lo recomiende.
Errores frecuentes
- Vigilar solo cuando ya hay síntomas: en la alternaria el momento clave es antes, cuando coinciden brotación o fruto joven con humedad.
- Revisar todas las parcelas por igual y dedicar poco tiempo a las variedades sensibles.
- No apuntar las lluvias ni los rocíos, de modo que luego no se puede relacionar una infección con el episodio que la causó.
- Olvidar las brotaciones de verano y otoño, que también pueden infectarse si el tiempo acompaña.
- No guardar el historial de cada parcela: las que tuvieron problemas una campaña suelen necesitar más atención en la siguiente.
Avisos de alternaria en Agrimaps
Agrimaps incluye avisos de alternaria: envía notificaciones en tiempo real cuando el riesgo de presencia aumenta en función de las condiciones climáticas. Es una ayuda para saber cuándo toca revisar las parcelas sensibles, no un sustituto de la visita.
En el muestreo y monitoreo de plagas llevas el estado sanitario de cada parcela, y los estudios de estados fenológicos te dejan comparar la floración actual con la de campañas anteriores. Para explotaciones de cítricos, Agrimaps tiene además la evaluación final de la fruta según las lesiones que han dejado las plagas y la evaluación del cáliz según la variedad. Y si encuentras un foco, lo dejas como nota geolocalizada en el punto exacto de la parcela.


